Cambia el año y yo ya no pienso en Liseth.
O bueno...No tanto como antes.
Junte valor para no volver a escribirle. Y de hecho, borré su número de mis contactos.
Me sorprende verme haciendo esfuerzos para recordar los primeros dígitos.
Eso, es signo de que el tiempo esta pasando. Para mi...y sé que para ella también.
Me fue inevitable enterarme de sus cosas. Vagas. Inexactas.
Pero que alimentaban mi ilusión de hacerme sentir un poquito mas cerca.
Liseth esta siempre conmigo. Es como algo que no puedo ver, pero si sentir. Armo su perfume en mi mente y me embriago. Me pierdo. Me desvanezco.
Ya deje partir mis esperanzas. O la gran parte. Ya no hay retorno.
Me resigno. No lo hay.
Entonces me pregunto...Como sigue mi vida después de un año de una larga despedida? De decirle adiós a una parte que también me pertenece?
Lo correcto es llorar y soltar todo. Sin rencores. Sonriendo. Pero no se mentirme. No puedo mentirme mas.
Lis, es esa marca que nunca me voy a poder quitar. Y cada vez que la mire voy a saber, que ella existió en mi vida.
Deberé sentarme a planear mi futuro. Y ver a quién dejo entrar en mi vida.
Por ahora, amo mi extraña libertad.
Y extraño...
lunes, 4 de enero de 2016
Intentando
Suscribirse a:
Entradas (Atom)