Estoy llena de debilidades.
De talones de Aquiles, que al tocarlos, me requebrajan.
Me devuelven mi humanidad.
Ya no se trata de mi. De mis males. De las locuras. Se trata de aquello que no podemos manejar. Se trata del otro.
Ese otro que nos llena, nos roba, nos regala y nos vuelve a robar.
Que nos trae futuro. Pasado y presente.
Me gusta el sonido de la risa del otro. Me gusta poder ayudarlo a escalar la meseta de la vida. Me gusta compartir esa caminata, cuesta arriba. O porque no, hacia abajo, si es que nos llegamos a caer.
No estamos solos, aunque queramos estarlo.
Cierro los ojos, reconfortada al conocer esa verdad.
sábado, 9 de julio de 2016
Islas
lunes, 4 de julio de 2016
Tic Tac
El tiempo nos hace biodegradables.
Nos desecha. Nos esfuma.
Lo que era, ya no vuelve a ser lo que fue, si es que en algún momento vuelve a su génesis.
Hoy siento que mi vida son momentos plasmados en un álbum que observo en retrospectiva.
Hago esfuerzos por conservarlo todo y al final...Suelto.
Suelto, porque las cosas deben seguir su curso, incluido uno mismo. Quedarse estancado, no solo es echarse a perder, sino robarse oportunidades de algo mejor.
El tiempo.
Abstracto.
Lento.
Inabarcable.
Nunca tuvo tanto sentido al descubrirse en las manos del hombre, quien puede transformarlo en vida.
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