Nunca tuve un San Valentin, Día de los enamorados o del amor.
Pensé que cuando me dejara de pavear y asentara cabeza, me pondría a festejar cumplemeses, aniversarios y demás fechas supuestamente significativas para una pareja y aún así, cuando conocí a Liseth, hice agua.
Ella, no celebraba esas cosas.
Lis era tierna y detallista. Si. Pero cuando ella quería.
Se encargaba todo el tiempo de remarcarme que la vida no era una película de Disney y que el Para Siempre no existía.
Yo, había dejado en claro que esas cosas, me gustaban. Las demostraciones.
Siempre necesitaba una leve pero justa re afirmación. No sé si es porque soy mujer. No quiero generalizar. Puede gustar o no. Pero a mi me gustaba la cursileria.
Y digo gustaba, porque hoy lo veo como algo superficial y nefasto. Algo material no puede ser símbolo de algo abstracto e invaluable como el amor. No se puede medir. Y solo se representa con pequeños actos. Se, que desde esa relación, muchas cosas en mi murieron. Como las ganas de ilusionarme, de confiar, de creer en que todo va a salir bien.
Hoy por hoy, mi lazo afectivo mas fuerte, lo tengo con mis gatos. Los cuales se, que van a traicionarme de forma medianamente predecible...
domingo, 14 de febrero de 2016
Y los bombones??
Libertad...A medias.
Cuando salí de la clínica, después de un largo tiempo, Liseth y yo intentamos rearmar lo nuestro.
Ella se mostraba distante en cuanto a lo que sentía. Nunca pude descubrir si lo que la unía a mi era amor sincero, pena o remordimiento.
Sin embargo, sentí como parte de ella volvio, al verme afuera, al pasarme a buscar y darme un beso.
Era un cariño y una sobreproteccion asfixiante. Como si tuviera miedo de que me fuera a ausentar de nuevo.
Yo no me queje, lo tome sin decir nada pero a veces pensaba...Y si esto no funciona? Tuve mis dudas, pero las deje pasar, como todo.
Era como si no tuviera ganas de pelear con nada. Quería paz. Quería olvidarme de toda la mierda que me había comido durante varios días. Y si mi premio era poder estar en mi casa, junto a la persona que amaba, era suficiente.
Todos me trataban como si fuera de cristal. No voy a negar que había cosas que si me alteraban. Mucha gente, ruidos fuertes, tomar café o mucho mate...Boludeces, pero eran raras tan de golpe. Y lo que era raro para Lis, era escucharme decir que la amaba, olvidandome que nunca volvimos. Que ese tiempo que me pidió, estuvo empañado por una real y tortuosa distancia. Y sus respuestas eran un...Yo te adoro.
Y no. No me alcanzaba.
Hasta hoy, no entiendo como ese amor, se transformo en adoración a amor nuevamente, a esta nada inexistente que irónicamente, existe entre nosotras...
Lluvias
A veces quiero hablar, y me trabo. Siento que cada palabra hay que sacarmela sometiendome a una gran tortura que se termina, cuando digo basta y suelto todo.
De mi antigua fragilidad quedan ciertas sensibilidades, que afloran cuando llueve, cuando estoy enferma o débil.
Si. Soy como un niño que pide por su madre. Y aún así, puede con su ausencia.
Es injusto porque no se puede culpar a nadie mas que a uno mismo de las simbiosis pasadas. El estúpido y moderno "Soltar" se me viene a la cabeza...
Ahí, es cuando me acuerdo de Liseth y de como venía corriendo a mi lado. Llevandome al médico, comprando mis remedios, trayendome un te, o simplemente abrazandome fuerte, haciendome sentir contenida. Amaba estar en ese lugar. Se sentia tan...bien.
Diciendo esto, uno de nuestros gatos se acerco a mi y me mordió la mano. Tal vez pidiendome cordura y recordanme que el pasado quedo atrás y yo sigo viva, un día mas.
Si bien es muy tierno todo lo que describo, se que para ella no fue justo. Si Lis, no fui justa con vos. Fui egoísta. Quise que emparches todas mis penas, mis faltas y mis ausencias, cargadote de cosas que no te correspondian. Te ahogue, y soltaste. Y aunque ella no haya sido perfecta, reconozco mi mierda.
Ahora, que puedo darme cuenta de todo...es tarde. Por lo que voy a tener que quedarme sola. Bueno, no del todo. Sino, con mis culpas...