A veces quiero hablar, y me trabo. Siento que cada palabra hay que sacarmela sometiendome a una gran tortura que se termina, cuando digo basta y suelto todo.
De mi antigua fragilidad quedan ciertas sensibilidades, que afloran cuando llueve, cuando estoy enferma o débil.
Si. Soy como un niño que pide por su madre. Y aún así, puede con su ausencia.
Es injusto porque no se puede culpar a nadie mas que a uno mismo de las simbiosis pasadas. El estúpido y moderno "Soltar" se me viene a la cabeza...
Ahí, es cuando me acuerdo de Liseth y de como venía corriendo a mi lado. Llevandome al médico, comprando mis remedios, trayendome un te, o simplemente abrazandome fuerte, haciendome sentir contenida. Amaba estar en ese lugar. Se sentia tan...bien.
Diciendo esto, uno de nuestros gatos se acerco a mi y me mordió la mano. Tal vez pidiendome cordura y recordanme que el pasado quedo atrás y yo sigo viva, un día mas.
Si bien es muy tierno todo lo que describo, se que para ella no fue justo. Si Lis, no fui justa con vos. Fui egoísta. Quise que emparches todas mis penas, mis faltas y mis ausencias, cargadote de cosas que no te correspondian. Te ahogue, y soltaste. Y aunque ella no haya sido perfecta, reconozco mi mierda.
Ahora, que puedo darme cuenta de todo...es tarde. Por lo que voy a tener que quedarme sola. Bueno, no del todo. Sino, con mis culpas...
domingo, 14 de febrero de 2016
Lluvias
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