Lo raro fue...acostumbrarme.
Sentir que esta bien, que yo estaba bien ahí adentro.
Que de repente, a alguien, por mas que fuera a cambio de dinero, le importaba.
Me daban de comer, me entretenían y me drogaban para que evitara la realidad de mierda en la que estaba sumergida. Había algo mejor que todo eso?
Si. Lo había. Y era lo que veía desde la ventana enrrejada que estaba en mi cuarto y que daba a la calle.
Ver pasar día y noche a la gente, me recordaba lo que yo ya no tenía...Libertad.
Libertad para poder ser yo misma, para ir a donde yo quisiera o pasearme en pelotas. Libertad para poder ir al baño sin miedo a que me abran la puerta. Salir para recuperar mi nombre. Mi identidad.
Un día me quebre, y llore acostada en mi cama. Había caído en la cuenta que, había tocado fondo. Que mi familia y Liseth, ignoraban lo que estaba viviendo. Ignoraban, como ignoraron durante mucho tiempo, mi enfermedad. Parte, de mi existencia.
sábado, 1 de agosto de 2015
Extraño
Suscribirse a:
Comentarios de la entrada (Atom)
No hay comentarios.:
Publicar un comentario